LORO » Una graciosa e inteligente ave doméstica capaz de hablar

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El loro es una especie de ave doméstica que alegra los hogares de muchas personas en todo el mundo, ya que repite ciertas palabras de nuestro lenguaje de forma muy graciosa, además, es una buena opción como mascota ya que socializa rápidamente con los humanos, sobre todo si desde pequeño ha estado en cautiverio.

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Actualmente se contabilizan 350 aves que integran a esta familia, perteneciente al orden de los Psittaciformes, como por ejemplo, los pericos y guacamayos, quienes poseen colores muy llamativos que adornan el paisaje natural.

Descubre las características morfológicas de la pintoresca ave

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Generalmente los loros tienen un tamaño que oscila entre los 33 y 100 centímetros. La mayoría se asemejan morfológicamente, difiriendo solo en algunos aspectos.

Se caracterizan por poseer un pico corto que utilizan para romper nueces y frutas, el cual está constituido por una mandíbula muy fuerte.

Asimismo, en cada una de sus patas tienen cuatros garras dispuestas en pares y en posiciones contrarias, es decir, dos hacia adelante y dos atrás.

En este sentido, las garras son muy útiles ya que con ellas mantienen el equilibrio y sujetan también los alimentos.

Por otra parte, cuentan con un par de alas y un plumaje pintoresco que varía entre el rojo, azul, amarillo y verde.

Consejos a la hora de elegir un loro de mascota

Son especies domésticas que pueden vivir en espacios pequeños pero también en otros de gran tamaño, según el tipo de loro.

Por lo tanto, a la hora de elegir una de estas aves es oportuno evaluar cuánto mide, con el objetivo de buscar una jaula que se adecue a su tamaño.

Otro aspecto a tener en cuenta es que los ejemplares pequeños son menos ruidosos que los grandes, por lo que será elección de las personas cuál de los dos prefieran.

Por otra parte, recomendamos que al adquirirlos estén completamente seguros que estas criaturas gocen de un buen estado de salud, observando para ello su plumaje.

Alimentación del loro: un animal omnívoro

Los loros en estado salvaje se alimentan de frutas, semillas, raíces, tubérculos e insectos. En este sentido, si se tienen estos tipos de aves caseras o domésticas se recomienda continuar proporcionándoles la misma dieta.

En el mercado actual existen empresas que comercializan semillas para estas criaturas, sin embargo, hay que tener precaución con las de girasol, ya que no se debe exceder la cantidad.

Además, en el menú se pueden incluir verduras tales como: espinacas, zanahorias, acelgas, escarolas, endivias, pepinos y calabacines.

Otra alternativa para complementar la dieta de los loros son los frutos secos, los cuales no deben ser dados de manera regular. Entre éstos se encuentran los pistachos, almendras, avellanas y nueces.

Hábitat de la emblemática ave de colores

Los biomas cálidos son parte del hábitat natural de los loros, quienes se desplazan con gran escándalo sobre el cielo de las selvas tropicales sudamericanas.

Asimismo, también se encuentran en América Central y hacen vida en sitios con vegetación menos abundante, como es el caso de Australia.

Desde hace años estas aves han sido capturadas para ser vendidas en diversos comercios a nivel mundial y en algunos casos de forma ilícita.

No obstante, hay muchas personas que los adquieren como animales domésticos, sin duda, por su belleza y la manera chistosa en cómo repiten las palabras.

Reproducción y cuidado del loro

La reproducción de las aves domésticas, es un punto que debe tratarse con cuidado si queremos tener polluelos como mascotas.

La pareja de loros debe acercarse por sí sola, para que el macho pueda cortejar a la hembra a través de aleteos, sonidos y hasta bailes, por supuesto que para esto la jaula debe estar en condiciones óptimas.

Cabe destacar que estas criaturas tienen que estar bien alimentadas y sanas para poder procrear, así como ser miembros de la misma familia.

En este sentido, si se cumplen cada uno de los puntos mencionados, significa que el apareamiento será un éxito en estos ejemplares monógamos.

Período de incubación

El período de incubación dura entre 20 y 25 días, la madre coloca de dos a seis huevos como máximo. Algunos machos contribuyen con la incubación, dependiendo de la familia a la cual pertenezca.

Asimismo, es oportuno colocar dentro de la jaula una especie de nido construido con madera para simular al que ellos realizan en estado salvaje.

Ese pequeño refugio tiene que medir unos 20 centímetros de ancho y 40 de centímetros de largo, dejando una abertura y colocando una puerta que se pueda abrir fácilmente.

Depredadores del loro

Los loros, cuando están en estado natural, son víctimas de depredadores mucho más grandes como las aves rapaces, quienes cazan habitualmente sus huevos.

Otros de sus enemigos son las serpientes y los monos. No obstante, en cautiverio suele tener pocos cazadores si los dueños los mantienen a salvo en sitios seguros, donde no haya alguna criatura que pudiera atacarlos.