CHINCHILLA » Un roedor doméstico sociable e inteligente

La chinchilla es un animal doméstico que comparte a menudo con las personas, al igual que con miembros de su misma especie. Este adorable roedor originario de América del Sur, específicamente de los Andes, tiene un pelaje espeso muy suave de color gris que varía de tono de acuerdo a la raza. Asimismo, se trata de un ejemplar bastante aseado que no genera malos olores, convirtiéndose en el compañero ideal para los pequeños de la casa.

Características de la chinchilla

Uno de los rasgos más resaltantes de este animal mamífero doméstico, se relaciona a su hermoso pelaje que tiende a ser gris, blanco o negro.

Tiene un tamaño que alcanza los 26 centímetros y una larga cola voluminosa. El peso de las hembras es de 800 gramos, mientras que el de los machos es de 600 gramos.

La chinchilla es un animal de patas cortas, sin embargo, las posteriores son más largas, estas últimas lo ayudan a impulsarse para trepar y desplazarse rápidamente.

En las patas frontales tiene cinco dedos y en las traseras posee cuatro. Cuenta con dientes incisivos de tamaño pequeño de color naranja.

Cuidados

La chinchilla necesita de cuidados básicos asociados al entorno donde habita, en este sentido, lo recomendable será contar con una jaula grande donde se movilice cómodamente.

Es por ello que dentro de la jaula debe haber una arena especial, creada para este tipo de animal doméstico, la cual utiliza normalmente el roedor para limpiar su pelaje revolcándose sobre la misma.

Los veterinarios prohíben bañarlo con agua, ya que el pelo de por sí es denso y tardaría mucho en secar, esto provoca un estado de resfriado, que si no es atendido a tiempo se convierte en neumonía.

Constantemente se tiene que limpiar la jaula para prevenir la aparición de agentes patógenos. Tampoco se recomienda someter al animal a temperaturas muy altas, ni corrientes de aire.

Los expertos aconsejan colocar un cajón de madera dentro de la jaula a fin de que este ejemplar se sienta tranquilo y pueda descansar en paz.

Alimentación

La chinchilla tiene una dieta herbívora, es decir, se alimenta de hierbas como el heno. De igual manera, su menú puede variar en frutas y cereales.

Es oportuno que el animal tenga cerca un pequeño recipiente de agua para su hidratación diaria. En algunas ocasiones suministrar complementos vitamínicos, le es útil para mejorar su estado nutricional, que debe ser recetado por un médico veterinario.

Comportamiento de la chinchilla

La chinchilla tiene una forma de vida bastante divertida, ya que le gusta correr y jugar en su espacio. Es un animal doméstico nocturno muy activo y ruidoso a la vez.

En señal de afecto suele rozar con la boca los dedos de los humanos, esto ocurre cuando el roedor siente confianza por su dueño, quien ha logrado sembrar ese cariño a menudo.

Como mencionamos anteriormente este ejemplar se asea con baños de arena. También es considerado inteligente ya que aprende trucos fácilmente.

En cuanto a la forma de comunicación lo hace mediante ladridos o gritos. Tiene el hábito de apartarse cuando comienza a comer.

Reproducción

Entre los cincoocho meses la chinchilla alcanza la madurez sexual, según los especialistas el período de apareamiento se repite durante varias épocas del año.

Para una reproducción exitosa si hay la presencia de varios individuos, se recomienda agruparlos en parejas de manera separada, esto con el objetivo de que se adapten rápidamente para iniciar la copula.

Periodo de gestación

La chinchilla es un animal vivíparo, las crías se forman en el vientre de la hembra. Tiene un período de gestación de 111 días.

Al año nacen entre una o dos criaturas, quienes están desarrollados completamente con pelaje, dientes y ojos. Después de transcurrir varias horas se movilizan dando saltos y corriendo.

A partir del quinto día los pequeños son capaces de consumir alimentos sólidos, aunque seguirán tomando leche materna durante dos meses.

Hábitat

La chinchilla en estado salvaje habita en América del Sur, en los Andes, desde las cadenas montañosas.

Sin embargo, actualmente muchas familias han tomado a este animal como mascota tras ser domesticado fácilmente, además de no representar ningún peligro para los niños.

La chinchilla es cazada por su piel

Los humanos durante años han cazado a las chinchillas para comercializar sus pieles y exportarlas a Europa. Esta actividad ilegal ha puesto en peligro la existencia de los roedores que se encuentran en libertad.

Actualmente está penalizado en varios países del mundo matar a las chinchillas para este fin, no obstante, algunos grupos no acatan las ordenes y continúan realizando esta terrible acción.

Esperemos que esta situación cambie para conservar esta bella especie familia de los chinchillidae, que despierta ternura en cada hogar donde reside.