HURÓN » El más curioso de los animales mamíferos domésticos

Entre los animales domésticos, el hurón es uno de los más inteligentes, juguetones y sobre todo curioso, por lo que requiere de ciertos cuidados necesarios para garantizar tanto su seguridad, como la de tu familia. En este artículo aprenderás todo lo necesario acerca de las características, alimentación, medidas de atención y reproducción de este pequeño mamífero carnívoro.

Hurones: datos y características de los pequeños exploradores

Los hurones pertenecen a una de las cinco subfamilias de los mustélidos, es decir, a un grupo de mamíferos de cuerpo alargado, con pelaje fino, patas cortas, así como pequeños rostros de ojos y orejas reducidas.

Estos animales mamíferos domésticos se han amoldado a la forma de vida de los seres humanos desde hace muchos años, de hecho algunos consideran que su domesticación ocurrió hace unos dos milenios y medio.

Lo cierto es que actualmente juegan el papel de mascotas en distintos hogares del mundo, pero solo aquellos del género “mustela”, que agrupa 16 especies.

El hurón no es un animal de gran tamaño, puede alcanzar unos 50 centímetros de largo y pesar entre 700 gramos o 2 kilos.

El color de su pelo puede variar desde el negro, marrón oscuro, blanco o incluso con una mezcla tricolor maravillosa, pero también hay algunos estándar.

Comportamiento: mascotas excepcionales

Como ya hemos mencionado, los hurones son muy curiosos e inteligentes, tanto que son capaces de recordar el nombre que les des y prestarte atención al llamarlos por el mismo.

Son mascotas bastante sociables. No se niegan a recibir a otros miembros de su especie o hasta de jugar y compartir con animales domésticos distintos.

Además, gracias a su inteligencia pueden aprender trucos sin ningún problema, lo cual los convierte en unos pequeños mamíferos interesantes y divertidos.

Por otra parte, tienen hábitos crepusculares y acostumbran dormir hasta 18 horas diarias, pero aun así se ajustan a las rutinas de sus dueños.

Cuidados básicos de un hurón en casa

Pese a ser animales mamíferos domésticos capaces de compartir experiencias fantásticas contigo, deberás atenerte a unos importantes cuidados básicos para su bienestar.

Lo primero a considerar, es que necesitan de una jaula grande, de ser posible con varios niveles e incluso una hamaca que soporte su peso.

Esto se debe a que los hurones se entretienen escalando y realizando varias actividades cuando no están descansando, así que también es imprescindible proporcionarles juguetes masticables con los que distraerse.

Volviendo al tema de la jaula, allí deberás colocarle un refugio con mantas suaves y telas similares, recuerda que ese será el lugar al que irá para dormir o cuando esté asustado, por tanto necesita comodidad.

Disminución del peculiar aroma en hurones

Un aspecto relevante sobre ellos, es que despiden un olor fuerte a través de unas glándulas en su piel, pero la esterilización disminuye su aroma.

Aunado a la medida anterior está el lavado constante de su espacio, pues van dejando su “fragancia” regada para marcar territorio.

De ninguna manera debes bañar al animal de forma seguida porque esto aumenta el olor, en contraparte, se recomienda hacerlo una vez cada 2 meses.

Costumbres de su hábitat

Si bien, los hurones llegan a desarrollar “personalidades” particulares, también arrastran comportamientos que generalmente muestran estando en su hábitat natural: llanuras con madrigueras.

Una de estas costumbres, por ejemplo, es ocultarse en sitios cerrados como si se tratara de las madrigueras en las que viven en estado silvestre.

Del mismo modo, suelen buscar cualquier artículo de tela que les parezca suave para llevarlos a su refugio hogareño, así que lo mejor es no dejar estas cosas a su alcance.

Asimismo, siempre has de tomar en cuenta una de sus características: “la curiosidad”. En este sentido, es de suma importancia que en su nuevo hábitat, no tenga acceso a cables de luz u otros objetos con los que pueda hacerse o propiciar algún daño, pues recuerda que se trata de roedores y morder es uno de sus pasatiempos preferidos.

En todo caso, lo ideal es convertir su jaula en un lugar absolutamente confortable y dejarlo salir cuatro horas al día, pero siempre bajo supervisión.

¿Cómo alimentar a un hurón?

El hurón es un animal carnívoro, no obstante, el grueso de su dieta no puede ser de carne cruda, ya que podría contener bacterias que afecten su salud.

Para estos mustélidos hay alimentos específicos, es decir, piensos que contribuyen a una comida sana y balanceada.

Se puede emplear carne previamente hervida para complementar su dieta, o a modo de premio al entrenarlo, pero nunca se le suministrará pienso para gatos, pescado, carbohidratos u otros insumos propios de animales herbívoros.

Reproducción

Los hurones se desarrollan sexualmente alrededor de seis de meses de edad, en ejemplares de sexo femenino y de nueve en los machos.

Su etapa de gestación dura un poco más de 40 días, y luego de eso paren camadas que van de 6 a 12 pequeños.

Un hurón bebé puede durar alrededor de cinco semanas amamantándose, para luego pasar a una nueva etapa donde consumirá alimentos sólidos.

Generalmente el celo en esta especie sucede en las estaciones de primavera y otoño (dos veces al año), y el apareamiento es recomendable al transcurrir diez días de dicha etapa, que identificaremos por el enrojecimiento, aumento y flujo constante de líquido en la vulva de las hembras.

Presas y depredadores

Viviendo adaptados a la vida silvestre, los hurones deben enfrentarse a distintos depredadores, siendo algunos los zorros, búhos y tejones, sin embargo, los mustélidos también son cazadores, por eso es recomendable que al estar domesticados no se mantengan cerca de otros animales de compañía como conejos o ratones, pues estos son sus principales presas en el hábitat natural.