TORTUGAS » Unas mascotas tranquilas y fáciles de cuidar

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Las tortugas, conocidas también como testudines, conforman una clase de reptiles con caparazón que les sirve de refugio y protección, pero además son mascotas ideales porque tienen una conducta muy tranquila, característica que, aunada a los pocos requerimientos que necesitan para criarlas a modo de animales domésticos de compañía, las hace muy fáciles de cuidar.

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Sin embargo, no todas las especies son aptas para llevarlas al hogar, debido a que algunas pueden ser incluso peligrosas, como la tortuga caimán, por lo que las más comunes en ser destinadas a estos fines, son las de agua dulce y las terrestres.

Características de las tortugas domésticas: dóciles reptiles acorazados

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La característica más resaltante de las tortugas, es sin duda el duro caparazón que las dota de resistencia ante el ataque de muchos depredadores.

Y es que se trata de criaturas cuya coraza es la única protección de la cual dependen, cuidando así los órganos resguardados en su ancho y corto tronco.

Al formar parte de la clase de los reptiles, se desplazan arrastrando el vientre, pero la gran mayoría de ellas son de movimientos lentos.

Tienen cuatro patas y una cola que pueden esconder dentro de su caparazón, al igual que su cabeza, que carece de orejas. Asimismo, lleva una boca con forma de pico y desprovista de dientes.

En caso de querer adoptar alguno de estos reptiles para domesticar y cuidar, es importante recordar que son animales ectotérmicos, es decir, su temperatura corporal se basa en el calor del ambiente, por ende, deben tener acceso a fuentes de luz solar o artificial.

Más rasgos morfológicos de las tortugas de compañía

Si bien existen diversas especies de tortugas, las más comunes entre los ejemplares de compañía suelen medir de 12 a 30 centímetros de longitud aproximadamente.

En consecuencia, estos acorazados animales de clase doméstica pesan entre 600 gramos y 1 kilo entero, dependiendo de la especie.

Otro de los rasgos generales concernientes a su comportamiento, es que son de hábitos diurnos y su carácter es sumamente tranquilo.

Las tortugas son capaces de vivir incluso alrededor de 100 años, pero esta edad la alcanzan las que están libremente en el mar, mientras las terrestres se acercan a los 80 años, pero los reptiles domésticos de esta clase que viven en agua dulce, perduran de 1 a 2 décadas nada más.

Hábitat de las mascotas con pico y caparazón

De todas las tortugas que se pueden adoptar como mascotas, están aquellas cuya hábitat son ecosistemas de agua dulce y otras que ocupan biomas terrestres.

Las primeras tienen patas con dedos palmeados y disfrutan nadar, por lo que necesitan un acuaterrario, mientras las segundas cuentan con extremidades normales y se pueden alojar en un terrario común y corriente.

Terrarios y acuaterrarios

Una vez que adoptemos a nuestras tortugas, debemos prepararles un terrario o acuaterrario dependiendo de la especie, donde se reproduzcan las condiciones de su hábitat.

En el primer caso, se necesita un recipiente lo suficientemente amplio para que las tortugas caminen de un lado a otro cómodamente, pero también es importante que tengan un sustrato que ellas no sean capaces de ingerir.

Por otra parte, el acuaterrario amerita de una “piscina” para que las tortugas naden, con una profundidad que duplique el largo de los ejemplares.

En ambos casos es imprescindible que reciban luz solar o artificial diariamente, por ello se les ha de facilitar un terreno un poco más elevado donde puedan reposar y regular su temperatura.

Las tortugas domésticas y su alimentación

Mientras la alimentación de las tortugas de agua dulce es omnívora, la dieta de la gran mayoría de ejemplares terrestres es herbívora.

Los especímenes domésticos de agua, pueden ingerir, entre otras cosas, piensos especiales, frutas y verduras frescas como pepinos, lechugas, zanahorias, melones, manzanas o peras.

Nunca se les debe administrar frutas cítricas, y en cuanto a las proteínas de origen animal, podemos darles pequeños invertebrados a medida que vayan creciendo.

El menú de las tortugas terrestres es similar, pero sin carne. La base de su nutrición son los piensos, pero otros productos como el apio, el berro, las acelgas, melones, tomates, pepinos, el brocoli, las coles y muchos semejantes, les brindan un sano desarrollo.

Reproducción de los testudines en casa

Como la mayoría de reptiles, los testudines atraviesan un proceso de reproducción ovíparo, solo que unas se aparean bajo el agua y las otras no.

Maduran sexualmente entre los 5 y 7 años de edad. Una vez que se aparean pasan por una gestación que va de las 4 a 9 semanas antes de la puesta.

Generalmente desovan un aproximado de 2 a 15 huevos, los cuales demoran alrededor de 2 y 3 meses en eclosionar.

Depredadores más conocidos

Al vivir bajo la protección del hombre, las tortugas no suelen ser presas de muchos depredadores, a excepción de perros y gatos domésticos, así como algunas aves que logren acceder hacia donde se encuentren. No obstante, en libertad pueden convertirse en víctimas de zorros, lobos, cocodrilos, orcas, delfines, tiburones u otros, dependiendo del hábitat que ocupen.